YORKSHIRE TERRIER
El Yorkshire Terrier es uno de los perros miniatura más atractivos. Combina un grado muy elevado de inteligencia canina con un valor sorprendente, siendo un perrito tan pequeño, unos buenos modales natos y un aspecto delicioso.
Como cachorro posee muchas cualidades recomendables. Es leal, tiene buena disposición y desde el punto de vista de ama de casa, posee muchas cualidades en cuanto a una buena conducta y limpieza.
Posee un alto grado de sensibilidad, una expresión muy alegre y no soporta los malos tratos, motivo por el cual, requiere de adiestramiento con dulzura y delicadeza. Es altivo, algo que lo dota de un aire de importancia, mostrándonos un amor fuera de límites. Algo que a mi me ha impactado, es que son capases de intuir el estado de animo de su amo, en su temperamento son especiales, alegres y con una gran personalidad, pero sobre todo, muy valientes y esto lo demuestran cuando no dudan en enfrentarse con perros de mayor tamaño, ya que en realidad no son conscientes de su reducida corpulencia y toman una actitud de perros grandes.
Les gusta compartir todo con su dueño, pero eso si, solo tienen uno y disfrutan estar en los brazos de él.
Son desconfiados ante los extraños, su estado siempre es alerta y si no se ven en peligro, en seguida se adaptarán a la situación.
No son excelentes compañeros para los niños, ya que pueden hacerles daño por su pequeña talla.
Se consideran perritos que despiertan la admiración, ya que se combinan el lujo y el refinamiento.
Yorkshire Terrier; una raza que enamora
El Yorkie, como cariñosamente se le llama es un perro de ecléctica belleza que bajo su capa de seda se esconde un gran corazón y con su carácter particular hace que nos conquiste nada más al verlo.
Allá por los primeros años del siglo XIX durante el esplendor económico del imperio británico, ya fuera en el interior de las minas de carbón, en los campos de Inglaterra, en los hogares de los artesanos, en las naves de las fábricas, unos pequeños perros Terrieres fuertes, vivaces y de aspecto peludo se encargaban ferozmente de mantener aquellos ámbitos libres de roedores y de pequeñas alimañas. Como su propio nombre indica estos perros fueron creados para andar por la tierra e introducirse por los agujeros más pequeños en busca de ratones y otros animales.
El actual Yorkshire Terrier desciende de unas combinaciones de razas Terrier, criadas por el hombre y que han evolucionado a lo que es hoy.
En 1862 dió comienzo al registro de criadores con diferentes denominaciones, hasta que en 1886 es anotado definitivamente como Yorkshire Terrier y el Kennel Club Inglés la reconoce como raza.
Los habitantes de Yorkshire se dieron cuenta enseguida del valor de este nuevo y esplendido Terrier y lejos de ser un perro sólo de obreros, también sedujo a los burgueses de la región. Y pronto dejó de ser el perro de la clase mas pobre y se convirtió en un perro que solo los más adinerados podían tener. El Yorkshire se convirtió en un verdadero fenómeno social. En 1895 este perro se convierte en un accesorio de moda indispensable, acompañante de toda dama de sociedad.
Características básicas del Yorkshire Terrier
Las características de este can están asociadas a las de un perro simpático, intrépido, alegre. Por eso esta raza no tiene rival dentro de los denominados perros de compañía y domésticos, además de poseer una gran inteligencia, buena disposición para ser enseñado y tener las características de la valentía y tenacidad. El Yorkie tiene un carácter muy marcado. Es un Terrier y como tal, es dinámico, apasionado, orgulloso y al mismo tiempo es muy dulce, versátil, adaptable y siempre esta dispuesto a seguir a su amo. Todas estas características son de un perro mucho mayor por eso se dice que el Yorkie es un perro grande en un cuerpo pequeño.
Puede dar la sensación a primera vista de ser un perro débil y delicado, pero al contrario de lo que parece, se trata de un perro fuerte y lo demuestra con su longevidad, ya que puede alcanzar los quince años de edad.
Es un eterno juguetón, juega solo, con su amo, con otros perros, le encanta brincar y perseguir, retozar, tomar el sol y disfruta jugar tanto con una pantufla, con un palito u hoja del jardín y a veces prepara una emboscada con movimientos lentos y sigilosos como si fuera un gato. Sabe hacerse entender por el amo y sus ojos expresivos y vivarachos, parece que sólo le faltara hablar.
Otra razón para decidirnos por un Yorkie es su tamaño, ya que su talla hace que sea práctico y fácil de transportar y puede ser nuestro amigo fiel y compañero lo mismo en una mansión, que en una casa de campo y un apartamento pequeño. El Yorkshire se adapta, además, a todos los estilos de vida y cómo sea el dueño.
Está demostrado científicamente que la compañía de un animal domestico (y quien más que un Yorkshire Terrier) tiene un efecto calmante, baja la presión sanguínea y reduce los riesgos de infartos. Nada más (relajante) que acariciar a un Yorkie suave y peludo para reducir el estrés y la tensión, su compañía y afecto sirven para alegrarnos el día a día.
No es posible encontrar algo tan adorable como un Yorkshire. Con su larga y sedosa cabellera, su porte altivo y elegante, por eso se ha convertido en el favorito de muchos personajes famosos: artistas cinematográficos, personalidades públicas y criadores de todo el mundo.
Lo más importante es que el propietario y criador del fascinante y seductor Yorkshire Terrier necesita tener mucho amor y pasión por esta raza que impera, que no pasa de moda y que nos seguirá enamorando a través de los años.
De tamaño pequeño y menudo, el Yorkshire Terrier tiene un carácter muy sensible que soporta mal los gestos bruscos, motivo por el cual, su educación es preciso llevarla a cabo con mucha dulzura y delicadeza, pero al mismo tiempo con mucha firmeza, porque si se cediera a sus caprichos se volvería realmente insoportable.
Por el contrario, si se le educa de manera adecuada, es un perrito dulce y afectuoso que se encariña muchísimo, solo con su propietario. Su carácter, un poco "ruidoso", lo lleva a denunciar la presencia de extraños.
El Yorkshire Terrier es el fruto de cruzamientos entre varias razas (Manchester Terrier, Skye Terrier, Dandie Dinmont y, también, el maltés), realizados por algunos criadores de Yorkshire en Inglaterra, que querían un perro de tamaño no muy grande que, sin embargo, supiera cazar roedores.
El perro resultante de tales cruzamientos se mostró, de inmediato, un implacable enemigo de las ratas, pero bien pronto la moda llevó a una progresiva y rápida reducción del tamaño, que hizo se convirtiera en un perro de lujo y compañía.
Su primera aparición, en una exposición canina, se produjo alrededor de 1880, e inmediatamente encontró el favor de un público siempre más numeroso. Hoy ocupa el primer lugar entre las razas inglesas, y puede afirmarse, con absoluta seguridad, que es el perro de compañía más difundido y conocido.
Con algunas diferencias obvias, se le puede considerar como la reducción del Skye Terrier, del cual ha tomado, entre otras cosas, el pelaje tupido, largo y abundante. El conjunto debe dar la impresión de un perro bien proporcionado, resultando muy característico su andar muy rápido, con pequeños pasos, y su hermosa capa al viento.
Altura y peso. Alzada a la cruz, no fijada por el estándar, pero debe estar comprendida entre los 19 y 22 cm. Peso máximo, 3,2 kg. Cabeza. Relativamente pequeña plana, con cráneo no demasiado prominente ni redondo. Hocico poco largo. Trufa negra. Pelos largos de color fuego-dorado, más intenso en las mejillas, en la base de las orejas y el hocico.
Ojos. Relativamente oscuros, no prominentes. Borde palpebral oscuro.
Orejas. Pequeñas, erguidas, en forma de "V", Llevadas erguidas o semi erguidas, no muy distanciadas entre sí, cubiertas de pelo corto.
Cuerpo. Muy compacto, con riñones fuertes. Dorso recto.
Extremidades. Rectas, cubiertas de pelo, con manchas fuego intensas.
Pies. Prácticamente redondos, con uñas negras.
Cola. Se corta a la mitad de su longitud. Llevada un poco por encima del nivel del dorso, cubierta de pelos más oscuros que los del dorso.
ALIMENTACION. Las necesidades alimenticias, como cuota de mantenimiento para este minúsculo Terrier, están comprendidas entre 230 (para ejemplares de 2 kg.) y 350 (para los mayores de 3 kg.) Kcal. Diarias.
CUIDADOS DIARIOS. El cuidado del pelaje y de la piel es de extrema importancia y debe realizarse diariamente con un cepillo suave y un peine de dientes anchos. La acción irritativa de los pelos largos de la frente sobre la córnea, puede producir una inflamación de la misma y también de la conjuntiva. La eventual utilización de una pequeña cinta que sujete a los pelos no tiene, por tanto, sólo una finalidad estética sino también funcional, porque reduce los problemas descritos más arriba. En muchos ejemplares es preciso recurrir, después de haber realizado algunas funciones orgánicas (defecación, orina), al lavado (bidet) de la zona peri anal, perivulvar o del escroto.
El maltés
El maltes es un excelente perro de compañía, fácil de educar y muy limpio, observador, perspicaz, inteligente, leal y, sobre todo, extremadamente cariñoso. Su imagen es graciosa, resultando un verdadero juguete por su tamaño y susceptible de ser adornado según la fantasía de su propietario.
Aunque existe una antigua controversia sobre el remoto origen de sus antepasados, no hay evidencia de que proceda de Malta o del antiguo Egipto, como afirman algunos investigadores, pero lo que sí es cierto es que el Maltés está extendiendo por todo el mundo, existiendo prestigiosos criadores tanto en América como en Europa.
Su preciosa capa, larga, lisa y sedosa cayendo sobre sus costados del cuerpo –casi siempre hasta el suelo-, constituye una de las características más apreciadas del Maltés. Las prolongadas sesiones de cepillado son motivo de satisfacción no sólo por la tarea en sí que resulta ser agradable por el simple tacto de su sedoso pelo, sino también por la complacencia con que el Maltés se somete a ello, para así estar junto a su amo(a).
El propietario de un Maltés casi puede llegar a sentirse en posesión de una joya, porque debidamente acicalado tiene un aspecto de un “bibelot” que reclama afecto continuamente. Este afecto ha de devolverlo el propietario, entre otras formas, procurando que el animal goce de perfecta salud.
Su propia estructura muscular no hacen de este animal un ejemplar excesivamente activo, pero si que le gusta corretear por el exterior, incluso con mal tiempo, lo que es necesario facilitarle para que desarrolle su natural vivacidad. Con paciencia y buena dosis de entusiasmo, es posible adiestrarlo en algunas habilidades.
Normas para el Maltés
Una norma de raza es un criterio con el que se valora el aspecto (y hasta cierto punto el temperamento) de un perro sometiéndolo a valoraciones objetivas. Básicamente la norma de cualquier raza es la descripción del ejemplar perfecto, con el que se deben comparar todos los miembros de esa raza. El grado de perfección está pues en razón directa de cuánto responde el animal a los requerimientos establecidos para su raza.
Sin embargo, aún el ejemplar más perfecto se quedará corto en algún punto de la norma. Es virtualmente imposible un perro que sea aplaudido unánimemente por cuantos lo comparen con la norma o con otros perros de su misma raza, en parte porque siempre es algo subjetiva la interpretación del redactado de la norma, y también debido a factores introducidos por el juicio completamente humano.
Clásicamente la norma de una raza la prepara un club nacional de la raza de que se trate (conocido como autor de tal raza) y la aprueba un Kennel Club nacional que es el cuerpo de gobierno de los perros de raza pura en un país o región geográfica particular. Cualquier norma está siempre sujeta a modificaciones a través de revisiones llevadas a cabo por Clubs involucrados.
Las normas oficiales para el Maltés han sido aprobadas por varios de los clubs con registro. En su mayor parte, en estas diversas normas los requerimientos son los mismos. Sin embargo, deben tomarse en consideración aun las más pequeñas diferencias si se a de exhibir el perro en distintas jurisdicciones. Debe aconsejarse a todo dueño de Maltés que se procure una copia de la última norma aprobada por el Kennel Club en el que esté registrado el perro, y que se mantenga el corriente de las posibles revisiones que surjan.
Aspecto general
El Maltés es un pequeño perro “toy” cubierto desde la cabeza hasta los pies con un manto de pelo blanco, largo y sedoso. Es dócil y cariñoso, vehemente y vivaracho en su actuación, y a pesar de su pequeño tamaño posee el vigor necesario para ser un buen compañero.
Cabeza
De longitud media proporcionada al tamaño del perro. El cráneo es ligeramente redondeado y moderadamente alto. Las orejas colgantes están situadas más bien bajas y muy cubiertas de pelos largos que caen adosados a la cabeza. Los ojos, que no han de estar demasiado separados, y sus pestañas negras resaltan la expresión suave pero alerta. El hocico medianamente largo, fino y afilado pero no recortado. La nariz negra. Los dientes dispuestos para mordedura ya sea diente contra diente o en tijera.
Cuello
Es conveniente un cuello suficientemente largo que permita llevar la cabeza alta.
Cuerpo
Compacto; la altura de la cruz al suelo debe ser igual a la longitud desde la cruz al arranque del rabo. Los omoplatos en declive y los codos bien juntos y mantenidos próximos al cuerpo. La línea superior de la espalda, nivelada; las costillas bien curvadas. El pecho más bien deprimido; las ijadas tensas, fuertes y ligeramente recogidas por debajo.
Rabo
Un penacho de pelos largos portado graciosamente sobre la espalda, descansando su extremo en el lado, sobre el cuarto trasero.
Patas y pies
Las patas son de huesos finos y bien cubiertas de pelo. Las delanteras son rectas, con las articulaciones de las falanges bien juntas y sin curvatura apreciable. Las traseras moderadamente angulosas en las rodillas y corvejones. Los pies son pequeños y redondos con las almohadillas negras. Los pelos ásperos y desiguales de los pies se deben recortar para dar una apariencia más limpia.
Capa y color
La capa es única, es decir sin subcapa. Cuelga larga, lisa y sedosa sobre los costados del cuerpo, y a veces (si no siempre) hasta el suelo. El pelo largo de la cabeza puede reunirse formando moño o dejarlo colgante. Cualquier insinuación de ensortijado, rizado o aspecto como de lana es censurable. El color es blanco puro: un poco de color canela o limón en las orejas puede tolerarse, pero no es deseable.
Talla
Peso por debajo de 3 kg. Preferiblemente entre unos 1.8 a 2.7 kg. Importa más la calidad en conjunto que la talla. Aunque no debe de pasar de 25 cm desde el suelo hasta la punta de los hombros.
Andadura
El Maltés se mueve con un aire garboso, suave y ondulante. Visto de lado da la impresión de moverse rápidamente dando su tamaño. En la carrera las patas delanteras se extienden rectas e independientes desde los hombros, con los codos juntos. Las patas “de vaca” o cualquier otro indicio de desviación de los pies hacia dentro o hacia fuera constituyen falta.
Temperamento
Con todo y su pequeño tamaño, el Maltés parece no tener miedo. Su confianza y afectuosa simpatía son indiscutibles. Está comprendido entre los perros pequeños más dóciles y bien educados, sin dejar de ser vivaz y juguetón así como vigoroso.
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