ENTRENAR AL CACORRO
Un factor muy importante en el cuidado de un perro, sobre todo mientras es aún cachorro, es su educación.
Rápida socialización
Es importante enseñar a su cachorro a comportarse bien con las personas. También debe ser amistoso con los vecinos y los niños. Para enseñarle, sáquelo con usted a dar pequeños paseos. Llevándolo a pasear con la correa se acostumbrará a la gente que pasa. Empiece la socialización de su cachorro lo antes posible se desea tener una mascota bien adaptada y amable con las personas.
Enseñarle a comportarse
  
Un cachorro nunca es demasiado pequeño para aprender a comportarse y corregir los malos hábitos. Incluso entes de su entrenamiento con la correa, debe conocer por lo menos su nombre y las palabras “No,” “Ven,” “Quieto.”
“Mendingar”… Esta es una costumbre que se inicia cuando el cachorro es muy pequeño, y debe atajarse pronto. Es fácil: cuando se acerque a la mesa e intente subirse lloriqueando sólo tiene que decirle “¡No. Abajo!”
Recipiente de basura y contenedores… Es un impulso natural de todos los cachorros husmear en los recipientes de comida; así como espaciar papeles y cajas, y romperlos. Mantenga estos objetos en lugares inalcanzables para su cachorro. La alternativa es una firme reprimenda. Sabrá que los contenedores son un “No-No.”
Saltar sobre la gente… Hay que disuadir a su cachorro de esa costumbre. Acompañe la acción con un severo y firme “No”.
Ladrar en exceso… Una cierta cantidad de ladridos es permisible. Piense que su cachorro desea ser su perro guardián. Déjele serlo.
Principalmente por la noche si hay un extraño cerca de su puerta. Si no quiere que le ladre dígale “No”.
Gruñir y morder… La mayoría de los perros que muerden son sencillamente perros mal educados o intimidados. Empiezan gruñendo mientras son cachorros y así siguen. El dueño debe dominar estos malos hábitos. Haga cesar los gruñidos antes de que se lance a morder.
VIAJES Y HOSPEDAJE
Existen normas específicas para que los animales viajen en tren, barco o avión, consúltelas con su agencia de viajes.
¿Dejamos al cachorro en casa o lo llevamos con nosotros de vacaciones?
Primero, tenga la certeza de que el cachorro viaja bien, en coche o en avión. Acostúmbrele y logre que sea divertido. “¿Quieres dar un paseo en coche?” Pregúntele con entusiasmo. El saltará por la correa.
Un perro entrenado saltará alegremente dentro del coche en cuanto se abra la puerta. Al principio algunos son propensos a marearse en el coche; unos cuantos viajes por la ciudad ayudan a superarlo. Practique llevando a su cachorro en recorridos cortos varias veces al día; aunque no sea más que alrededor de la manzana.
No le deje nunca en un coche cerrado, ni siquiera durante unos minutos. Tampoco permita que vaya asomando la cabeza por la ventanilla. Compruebe que su cachorro lleva un collar con una placa de identificación siempre que viaje con él.
Si planea un viaje largo en coche, haga las reservaciones con antelación. Algunos clubes de automóviles y hoteles editan listas de alojamiento que aceptan perros. Llévese la cama del cachorro o su manta de dormir y algunos juguetes favoritos. Y naturalmente, su comida habitual en abundancia. Ésta es una ventaja añadida de PURINA PRO PLAN ¡viaje bien! No dé comida a su perro al menos tres horas antes de emprender el viaje.
Necesidades sanitarias
Hay ciertas necesidades sanitarias que deben cumplirse cuando viaje con su perro. Sus vacunas deben estar al día antes de emprender el viaje.
Llevar a su cachorro a una residencia
Si decide dejar al cachorro en casa, tiene que escoger entre una pensión o un centro de cuidados pera perros. Muchos veterinarios tienen sus propias pensiones de hospedaje o pueden recomendarle una en su colonia.
Planifique con antelación. No se fíe de la palaba de cualquier persona al escogerla. Vaya e inspecciónela usted mismo. Compruebe que está impecable y limpia, que los perros se les llevan a hacer ejercicio, que se les alimenta con regularidad y que se les trata con cariño y simpatía.
Naturalmente, no podrán igualar a los suyos pero debe asegurarse de que podrá pasar la prueba del alojamiento sin mayores problemas. Algunas pensiones actuales son casi hoteles de lujo donde se mima a los animales y donde están casi como en casa. Si no encuentra una pensión adecuada, deje al cachorro con un amigo que quiera a los animales y en quien pueda confiar. Pero piense que hoy día los perros forman parte de muchísimas familias como un hijo más, y acompañan a sus amos con más frecuencia en sus viajes. Debidamente entrenado y preparado, es tan excelente compañero en ruta como en casa. Sea consciente de la responsabilidad que asume al viajar con su perro. Muchos letreros de “no se admiten perros” son consecuencias de visitas previas de perros cuyos dueños han sido responsables. Recuerde: la impresión que su perro cause en los gerentes de hoteles determinará su actitud hacia todos los perros y sus dueños.
Viaje en avión
Algunas líneas aéreas permiten que el perro viaje en su cesto junto a usted. Generalmente se permite un número limitado de perros, por lo que debe hacer sus reservaciones con tiempo. La mayoría exige que las mascotas viajen separadas en el compartimento de equipajes. Se puede alquilar o comprar una caja para el vuelo que cubra las exigencias de la línea aérea. También debe enterarse de los certificados sanitarios necesarios para el viaje, que varían según la compañía aérea.
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